jueves, 1 de diciembre de 2011

Por accidente: Facebook, papa y soja


La película norteamericana llamada The Social Network, está basada en el libro  “Multimillonarios por accidente” de  Ben Mezrich. Cuenta la historia de la creación de la red social  Facebook.
 
Pero, ¿cómo nació el universo Facebook? En 2004, mientras Zuckerberg estudiaba en Harvard y vivía en el campus de la universidad, descubrió que sus compañeros pasaban mucho de su tiempo libre, online. Así fue que se le ocurrió reproducir el álbum de fotos de alumnos de la facultad para facilitar el contacto entre ellos. Con el tiempo su idea se amplió y quiso diseñar una plataforma que permitiera reproducir en Internet todos los vínculos sociales posibles. 

Así nació Facebook, una red social que permitía a los estudiantes subir fotografías y establecer conexiones personales entre alumnos de Harvard (inicialmente de chicas). Su éxito fue tal que actualmente Mark es considerado uno de los millonarios más importantes del mundo por, con una fortuna que ronda los 1.500 millones de dólares.
 
La idea que resalta, es que en principio fue creado simplemente para que los fundadores de esta red social pudieran ligar y conocerse más fácilmente con chicas de su universidad  en Harvard.
El desafío de esta nueva herramienta es que esas conexiones se vuelvan tan versátiles que permitan crear una red social que no sólo refleje la vida de los usuarios sino que también permita expandirla. Y Mark Zuckerberg, con sólo 23 años, logró eso con Facebook.

Ahora bien, ¿cómo el hecho accidental interviene también en la cocina? Dos ejemplos claros y vigentes  son la papa de América y la soja de China.

América del Sur hizo su aporte con la papa. Estos tubérculos comestibles cultivados en todo el mundo fueron domesticados por los habitantes del altiplano andino hace unos 7.000 años. La papa fue llevada a Europa por los conquistadores españoles en el s. XVI como una curiosidad botánica más que como una planta alimenticia. 

Con el tiempo su consumo fue creciendo y su cultivo se expandió a todo el mundo hasta posicionarse como uno de los principales alimentos para el ser humano.
Con Facebook pasó algo similar. Declaró Zuckerberg: "Por un tiempo controlamos nuestro crecimiento. Lo hicimos para que los alumnos de nuestra universidad (Harvard) pudieran registrarse. 

Luego lo esparcimos para que funcione con todas las facultas y las secundarias; hasta que las empresas comenzaron a anotarse, y actualmente cualquiera puede formar parte de Facebook. Puede parecer que crecimos mucho a un ritmo acelerado, pero en realidad fuimos expandiéndonos de a poco"

El éxito de Facebook radica en que Zuckerberg siempre se mantuvo fiel a su visión original, haciendo hincapié en construir una comunidad más que en aumentar sus ganancias económicas. Es por esta razón que rechazó reiteradas ofertas millonarias para vender su sitio. "Nuestra teoría se basa en que la gente tiene relaciones reales en el mundo. Se comunican de manera natural y efectiva entre sus amigos y con las personas que los rodean. 

Lo que descubrimos es que si lográbamos descubrir cuáles eran esas conexiones, podríamos así brindarles esa información bajo la forma de aplicaciones para que los usuarios pudieran compartir información, fotos, videos o eventos. Pero ese sistema sólo funciona si las relaciones son reales", explica. Y parece que lo son, ya que en octubre el sitio celebró los 100 millones de usuarios.

El otro ejemplo gastronómico es la soja. Tiene al menos 5.000 años de historia. Su origen se remonta al año 2838 a.C. en China; al siglo VI en Japón y al siglo XVII en Europa.
Sheng-Nung, un antiguo emperador chino, declaró la soja como uno de los 5 granos sagrados (los otros eran arroz, cebada, trigo y mijo). Los chinos le daban el nombre de carne vegetal,  conocida también con el nombre de ta tou, que significa la judía más completa. Los chinos aprendieron el arte de elaborar tofu, que se obtiene cuajando la leche de soja. 

Algunos creen que el tofu fue desarrollado por accidente por monjes budistas como  por accidente se desarrrolló la red social de Facebook.


Los japoneses no tardaron mucho en adaptar el tofu a su cocina. Se piensa que los monjes budistas misioneros se llevaban el tofu y algunos otros derivados de la soja durante sus viajes a Japón. Hoy en día, los japoneses consumen más tofu que cualquier otro grupo en el mundo.

La popularidad de la soja también intervino la accidentalidad  y fue tomando incremento lentamente en el sureste de Asia. Pero no llegó a Europa hasta el 1500 d.C. Quizá los marineros europeos utilizaban bolsas de soja como lastre en sus viajes de regreso de China. O quizá los misioneros cristianos, conocieron la soja durante su trabajo, y se llevaron de vuelta a casa este alimento.

La soja ha sido utilizada para manufacturar glicerina, jabón, linóleo, plásticos, sustitutivos del caucho y tinta.
En los comienzos del siglo XX, la soja alcanzó la popularidad familiar cuando el Dr. John Harvey Kellogg (cuya familia fundó la empresa de cereales), empezó una campaña de marketing a favor de la leche de soja y los productos sustitutivos de la carne basados en la soja. Inmediatamente, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyos miembros son vegetarianos, incluyeron la soja en su alimentación diaria.
Así, la soja se mantuvo consumidas durante las próximas décadas, como lo hacían los estudiantes de Harvard para conocer chicas.

Facebook participó en la revolución social del mundo a partir del 2003. La papa lo viene haciendo hace 7000 años y la soja desde hace 5000 años. Sin tecnología, sino a través de su popularidad, llegando a convertirse como alternativa de la carne y recomendada en la dieta diaria.

Muchos tienen una relación odio y amor con esta red social, pero casi todos los que se inician en Internet tienen una cuenta de Facebook.
Lo curioso es la frase de la película: “No obtienes 500 millones de amigos sin hacerte algunos enemigos”

Salvando las diferencias, podemos afirmar que en la actualidad la soja en la alimentación, como  Facebook en la comunicación social, llegan  a cualquier ciudadano del mundo. Lo mismo sucede con el consumo de la papa, que llegó a toda la comunidad que habita el planeta Tierra.